Bajmétievskaya ul., casa Sharónova (n° 25).

Russland. Moskau
Mániasha
6/XI. 00.

He recibido tu carta, Mániasha, muchas gracias por ella.

Hace unos días recibí los libros, y me horroricé al abrir el gran cajón. En él había libros de medicina de una tal Anna Fedúlova (de Barnaúl, en Siberia), que estudió de 1893 a 1899 en Lausana y Ginebra. ¡Qué absurdo y qué despropósito! No tengo ni idea de quién es esa persona y es la primera vez que oigo su nombre. ¿Cómo pudieron llegar aquí esos libros? ¿Cómo pudieron ser enviados a Moscú a una dirección ajena? ¿Por qué nadie preguntó por ellos durante los varios meses que estuvieron en Moscú?

Trata de averiguar, si puedes, de qué se trata. Pagué por todos los libros cerca de 40 (¡cuarenta!) rublos, lo que significa que por los libros ajenos pagué de más, seguramente, cerca de treinta rublos por culpa de unas personas en extremo desorganizadas.

Escribiré a Siberia y a Suiza para que traten de localizar a dicha persona. Los libros, de momento, los envié al depósito*.

Hace poco recibí una carta de Lírochka, quien te envía a ti y a mamá mil de los más afectuosos saludos. Probablemente no lograré verla.

Mis libros los recibí en perfectas condiciones, merci por ellos.

Repito mi dirección por si acaso.

Herrn Franz Modracek, Smecky, 27. Prag. Oesterreich. Австрия 203.

Aquí había hecho mal tiempo, pero hoy es un día estupendo, soleado, cálido. Veremos cómo son aquí los inviernos.

Vivo como antes, estudio un poco los idiomas, intercambio con un checo clases de alemán y ruso (más bien, conversación, no clases), voy a la biblioteca.

Dale, por favor, un fuerte beso a mamá de mi parte. ¿Está completamente sana ahora? ¿Y cómo está Mark? No olvides conseguirme la dirección del viajero chino*.

Un apretón de manos. Tu V. U.

7/XI.

Perdona la tardanza en enviar la carta. Ayer recibí tus libros (merci por ellos: buena selección) y la carta del 10.X: ¿Por qué sería que tardó tanto en llegar?

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* Habría que ponerse en contacto con la agencia de transportes que hizo el envío. Comunícame su dirección completa. ¿Quizá la propietaria de los libros les reclame pronto? ¿Emitieron ellos un albarán (recibo) por estos libros? Si es así, ¿cómo pudieron entregarlos (aquí) sin él? Trata de ir a explicarles o —mejor— escríbeles una carta certificada con sello para la respuesta.
(Creo que el propietario de los libros está obligado a pagarme mis gastos, pues él es culpable de haber enviado los libros a una dirección ajena y no haberse dado a conocer.)