Ayer (no, el 16, no ayer) recibí, querida mamá, tu carta del 23 de agosto y me alegró mucho. También recibí las primeras cartas de Maniasha, así como su postal del 24 de agosto, donde escribe que ha llegado otra carta de la oficina 201 con un recordatorio. Ya le he enviado a Maniasha la dirección que debe dar a la oficina. ¿Espero que Maniasha ya la haya recibido?

Es sumamente lamentable que a Mitia le hayan denegado el ingreso en la universidad. ¡Perder un año más es algo inaudito! Quizá aún se logre arreglar con alguno de esos contactos de los que escribes. ¿Así que la situación de Maniasha también sigue siendo incierta?

Ayer tuve carta de Aniuta y espero verla en estos días; paseamos juntos muy bien. Pienso empezar pronto mis aguas para curarme de forma más correcta. Ahora hace buen tiempo aquí: el mal tiempo ha pasado y parece que se podrá pasear bastante bien. Tengo suficiente ropa blanca y dinero, querida mamá, de modo que por ahora no hace falta que envíes ni lo uno ni lo otro; espero no tener que escribir para pedirlo en mucho tiempo, y cuando sea necesario, trataré de calcularlo con antelación.

Ayer tuve también carta de Nadia: según dice, se han instalado bien y ahora ya tiene un montón de clases que le ocupan ¡siete horas (!) al día.

Te abrazo fuerte, querida mía, y envío saludos a todos los nuestros. Deseo que pronto tengamos la posibilidad de instalarnos definitivamente para el invierno y de hacerlo lo mejor posible.

Tu V. U.

Ah, por poco se me olvida añadir: el 17 de septiembre (es decir, el 4 según nuestro calendario) recibí el «Archiv» de Braun que había dejado. ¡Qué rápido ha llegado! Muchas merci a Maniasha.