Acabo de releer el final de mi artículo contra Bulgákov en el borrador... y he visto que mi tono allí es conciliador: ... yo, digamos, soy «ortodoxo» y adversario resuelto de los «críticos» (esto lo dije directamente), pero no hay que exagerar estas divergencias como lo hace el señor Bulgákov ante enemigos comunes. Es muy posible que este tono «conciliador» con el que intenté con todas mis fuerzas contenerme y polemizar como camarada resulte inoportuno o incluso ridículo si empiezan a circular expresiones como... «repugnante», si los «críticos» provocan una delimitación definitiva. Entonces yo sería «culpable sin culpa»: sin haber visto el libro de Bernstein, sin conocer todos los puntos de vista de los «críticos», hallándome a una «distancia prudente», al escribir ese artículo miraba aún las cosas completamente «a la antigua», simplemente como colaborador de «Nachala»... Parece que mi afirmación de que la teoría de la lucha de clases no ha sido afectada por la «crítica»... ¿es incorrecta? 33

a Orlov, provincia de Viatka

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Enviado desde la aldea de Shúshenskoye

Publicado por primera vez en 1925

en la Recopilación Leninista IV

Se imprime según el manuscrito