27 de junio de 1899.

Recibí el viernes pasado, día 18, su carta del 2 de junio, pero no he recibido ni a Mehring ni a Karelin, de los cuales escribe usted que los envía. Primero esperé, pensando que se había producido un retraso en el correo, pero ahora hay que pensar que el envío o se ha extraviado o usted ha aplazado el despacho. Si es cierto lo primero, presente inmediatamente una reclamación.

Su opinión sobre mi libro** me ha alegrado mucho. De todos modos, creo que, en cuanto a su traducción, quizás usted haya exagerado: es dudoso que los alemanes se pongan a leer una obra repleta de hechos puramente locales, por así decirlo, y menudos. Cierto es que a N.–on lo han traducido 32 (pero él ya tenía una reputación muy grande y, probablemente, la recomendación de Engels, aunque este último, según palabras del monista, se disponía a hacer trizas el libro). ¿Ha encontrado usted reseñas del mismo en la literatura alemana? Si no me equivoco, también lo han traducido al francés.

Me han sorprendido un poco sus palabras de que «por fin ha logrado usted conseguir» mi libro... ¿Acaso no lo recibió desde Moscú o desde Petersburgo? Yo pedí que se lo enviaran, al igual que a todos mis demás conocidos, y todos ellos lo han recibido. Si no lo ha recibido, comuníquemelo y escribiré de nuevo a Moscú. Hasta ahora no he visto reseñas del libro en la prensa, y no espero encontrarlas antes del otoño. –

* «Die Neue Zeit». N. de la Ed.

** Véase «El desarrollo del capitalismo en Rusia» (Obras, 5ª ed., tomo 3). N. de la Ed.