Querida Anyuta:

Te envío hoy, a nombre de mamá, dos cuadernos de los «mercados». Son los dos primeros capítulos, aproximadamente una cuarta o quinta parte de todo el trabajo. En total son ocho capítulos; ahora estoy terminando de preparar el tercero, de modo que en enero, con toda probabilidad, estará todo terminado, ya que Nadia lo pasa a limpio bastante deprisa a medida que yo escribo. A pesar de que he hecho las reducciones más drásticas con respecto al primer borrador, el volumen resulta con todo muy considerable. En los dos primeros capítulos, según mis cálculos, hay cerca de 270.000 caracteres; es decir, calculando un pliego de imprenta en 33.000 caracteres, vienen a ser unos 8 pliegos y medio. En todo el libro habrá, pues, alrededor de 35 a 40 pliegos de imprenta; aún espero no exceder los 35 pliegos, pues incluso eso daría un tomo muy grueso (560 págs.). En cualquier caso, para la edición sería deseable conseguir que el formato fuese grande y el tipo de letra mediano, de modo que en cada página entrasen unos 2.400 caracteres y en cada pliego más de 33.000 caracteres; esto es más cómodo porque entonces resultarán menos páginas.

En lo que se refiere a la edición misma, por lo visto hay que poner la esperanza en encontrar un editor. Quizá te toque ir a San Petersburgo; entonces podrás consultar con el *ecrivain*. ¿No se encargaría acaso la Sra. M. Vódovozova de editar el libro? <sup>103</sup> No cuento con una edición por cuenta propia, porque considero que la recopilación se ha ido al garete, ¡aunque de ella, lo mismo que de la traducción, no tengo noticia alguna hasta ahora! Si, contra toda expectativa, la cosa no fuese así, entonces sería posible también una edición por cuenta propia, pero en ese caso es imprescindible encontrar un corrector especial, una persona instruida, pagarle lo que corresponda y poner como condición el envío inmediato de cada pliego de pruebas.

Se podría (y se debería) empezar a imprimir ahora mismo (se debería porque de lo contrario no estará listo para la primavera); se puede seguir enviando por capítulos, y yo puedo prometer que no me retrasaré. Si se encuentra un editor, hay que formalizar con él un contrato preciso, y en él sería muy conveniente poner como condición obligatoria el envío de los pliegos de pruebas, ya que las erratas, por ejemplo en las tablas, son muy difíciles de advertir para otras personas que no sean el autor; además, puede haber correcciones, adiciones, etc. El *ecrivain* me escribió en primavera que se podría publicar por partes en “Naúchnoe Obozrenie” o en otra revista. Yo, por supuesto, no me opongo, pero dudo mucho de que alguna revista quiera tomar una obra tan grande: sería algo demasiado inusitado. Es más verosímil que aceptaran publicar uno u otro capítulo. El segundo capítulo, por ejemplo, e incluso también el primero, constituyen de por sí un todo plenamente independiente. En vista de ello, en parte, nos hemos apresurado a enviar en seguida la parte ya acabada. Sólo que, al entregarlo a una revista, es necesario pactar con exactitud el momento de la publicación y estipular el derecho del autor a editar el libro entero ahora mismo, sin esperar a que termine la publicación del artículo en la revista. <sup>104</sup>

El prefacio del libro te lo envío no para la imprenta (probablemente habrá que rehacerlo o completarlo más adelante) <sup>105</sup>, sino para que te hagas una idea del plan de todo el libro.

El índice detallado lo iré enviando más adelante junto con cada capítulo. Si resultase innecesario un índice tan detallado (aunque, en mi opinión, los índices detallados son mucho más cómodos para el lector), entonces se podrá abreviar dejando únicamente los títulos de los parágrafos*. A propósito: estos títulos de los parágrafos habría que componerlos en el libro no en negrita ni en cursiva (eso es demasiado solemne), sino, por el contrario, en el tipo más pequeño de petit. Así ocuparán menos espacio y corresponderán mejor a la función de estos títulos. En cuanto a las tablas, también pienso que lo más cómodo sería componerlas en tipo pequeño, para que ocupen el menor espacio posible.

Me doy cuenta de que todos estos detalles pueden muy bien resultar inútiles, pero, al menos por mi parte, que esté todo previsto. Es muy probable que el *ecrivain* quiera o acepte tomar el asunto en sus manos; lo único lamentable es precisamente que él es increíble e inconcebiblemente poco puntual en las relaciones y, por lo visto, definitivamente incorregible en este aspecto. En general, lleva su amabilidad incluso a un grado extremo: por ejemplo, su esposa misma corrigió el comienzo de la recopilación, un trabajo engorroso y que lleva mucho tiempo. ¡Cómo iba ella a encargarse, con la multitud de ocupaciones de todo tipo que tiene! Por eso, en tal caso, sería incomparablemente más cómodo contratar (aunque fuera por recomendación suya) un corrector especial <sup>106</sup> y exigir de él una correspondencia puntual, que te informe de la marcha del asunto y del envío de cada pliego de pruebas.

Bueno, hay que terminar. Contéstame, por favor, lo antes posible, aunque sea sólo para acusar recibo del manuscrito.

Tuyo, V. U.

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* El índice en el libro *El desarrollo del capitalismo en Rusia* no fue abreviado. — Ed.

Escrito entre el 7 y el 11 de noviembre de 1898.  
Enviado de Shúshenskoe a Podolsk.  
Publicado por primera vez en 1929 en la revista  
*Proletárskaya Revoliutsia* núm. 5.  
Se publica según el manuscrito.