Las tablas sería muy deseable imprimirlas todas en petit, pues ocupan muchísimo espacio, pierden en claridad y en comodidad de consulta para el lector. Son especialmente incómodas las tablas que se imprimen en toda una página de lado (es decir, que para leerlas hay que girar el libro). Para el lector todo esto es muy importante. Sería bueno emplear el tipo de letra con que están impresas las tablas en los apéndices del librito de Vodovózov «Propiedad de la tierra y economía rural»; con ese mismo tipo habría que componer todas las tablas del capítulo II y de los demás capítulos (en el capítulo II hay la mayor cantidad de tablas; en los restantes, incomparablemente menos, pero las hay). De todo esto hay que hablar con la editora, así como del envío a mí de los pliegos de corrección (como ya he escrito). Para acelerar la publicación se podría imprimir en 2 imprentas, por separado la parte 1.ª (los primeros 4 capítulos) y la parte 2.ª, con numeración de páginas independiente. A propósito, sobre la propuesta de Mark de cambiar el título y hacer una edición en 2 tomos.

Esto, a mi juicio, no es nada conveniente. Un título más modesto y más pesado es preferible por razones de censura; el cambio de título exigiría de mí una masa de pequeñas correcciones en el texto, precisamente por eso engorrosas. No merece la pena dividir en dos tomos: si tomamos como norma el formato y el tipo de letra de los «Estudios», cada tomo resultaría más pequeño que ese libro (además, no se podría vender por tomos separados, pues la exposición es general, con referencias comunes a distintos capítulos, etc.). En cuanto al precio, yo no pensaba en más de 3 rublos y consideraría indeseable un precio más alto (y un precio más bajo, no rentable).

En cuanto al número de ejemplares, es deseable la mayor cantidad posible*: es una lástima que los «Estudios» se hayan editado con una tirada pequeña. En lo que respecta a los obstáculos de censura para «Los mercados», no los preveo, a menos que sobrevenga un período de rigores particularmente excepcionales y de persecuciones contra los nuestros. Y si los «Estudios» encuentran buena salida, entonces, con toda seguridad, «Los mercados» tendrán una salida mucho mejor.

* Estoy plenamente de acuerdo con Mark en que «deben» ser no menos de 2400. ¡Pero qué dirá la editora!

Esto habría que inculcárselo a la editora. Otra cuestión sobre el número de ejemplares de autor (espero que hayas enviado a Mániacha 3 ejemplares adicionales de los «Estudios»). Creo que hay que tomarlos 50, pues esta vez habrá que enviarlos a un mayor número de personas y, a veces, canjearlos por publicaciones de estadística de los zemstvos.

Bueno, parece que he charlado bastante, ¡y, probablemente, un montón de repeticiones en comparación con las anteriores cartas, igual de largas, sobre asuntos! Y os cansaréis de leer esas repeticiones. Es algo parecido a lo que pasa con mis escritos: el primer borrador de «Los mercados» lo embadurné y acorté del modo más despiadado.

Aprieto la mano. V. U.

Todos los nuestros envían saludos.

Enviado desde la aldea de Shúshenskoe a Podolsk