1/XI.1898.





Anteayer recibí, querida mamita, tu carta del 14.X., que me produjo

mucha alegría. Gleb está conmigo; piensa pasar aquí tres

días. E. E. sigue mal. Su enfermedad es seria, y es posible que haya

que mandarla a Petersburgo o a Moscú, pues los médicos de

aquí son pésimos.





Escribo poco, porque temo no alcanzar el correo. Hoy paseamos todo el

día. El tiempo es muy bueno: días claros, tranquilos y muy

fríos, pero aún sin nieve.





Recuerdos a todos. ¿Se repuso Mark en Crimea? Espero para pronto

carta de Ania.' ¿Cómo está Mitia?





Entreguen por favor esta carta a A. P. Skliarenko [1] ; perdí su

dirección.





Si Aniuta piensa siempre ir a San Petersburgo, podría hacer algunas

gestiones relacionadas con mi obra grande [2]. Los dos primeros

capítulos los mandaré pronto (dentro de una semana o semana y

media) directamente a Aniuta; por lo menos sabré la suerte que corren.

Entonces escribiré respecto de mis planes sobre esta obra.





Te beso fuertemente. Tuyo, V. U.





Todavía no tengo carta de Maniasha.





* * *




[1] Esa carta no se ha conservado. (Ed.)





[2] Aquí y en la carta siguiente se refiere a El desarrollo del

capitalismo en Rusia. (Ed.)