16/IX.1898. Krasnoiarsk.





Vivo aquí, querida mamita, desde hace varios días. Si el

vapor no se atrasa un día espero marcharme mañana.

Tendré que irme sin A. M. y sin E. E. (creo haberte escrito desde

Minusinsk que habíamos resuelto hacer juntos el viaje). E. E. ha sido

internada en el hospital local. Uno de los médicos es conocido de A.

M. y E. E., parece, ha sido bien atendida y se siente mejor. Los

médicos no pueden dar todavía un diagnóstico exacto:

puede tratarse de un simple dolor producido por un golpe (hace un mes y medio

o dos se cayó de un coche), o de un tumor en el hígado,

enfermedad muy grave, de tratamiento prolongado, y difícil de curar.

Me apena mucho A. M. que, todavía no se ha recuperado de la muerte de

su hijo y de su propia enfermedad; está ahora tan inquieta por

momentos, que casi tiene ataques de nervios. No quisiera dejarla aquí

sola, pero se acaba el plazo que me han concedido, y debo irme. Pediré

a los camaradas de aquí que la visiten. Como resultado de mi viaje y

de la necesidad de ayudar a A. M. y de hacer ciertas compras, mis finanzas

están en un estado lamentable. Haz el favor de remitir a Elizaveta

Vasílievna (a la cual pedí prestado dinero) la mitad más

o menos de la suma que debía serte enviada por la traducción

(completa) de Webb (enviada a San Petersburgo el 15 de agosto) [1]. Si

todavía no ha sido enviada, creo que será mejor esperar un poco

(o hacer que alguien traiga el dinero si se presenta la oportunidad). No

sufriré una crisis, así que no hay apuro especial.





Estoy satisfecho con mi viaje aquí; me he hecho curar las muelas, y

he tenido un soplo de aire fresco después de 1 riño y 1/2 en

Shúshenskoie. En Krasnoiarsk no hay mucha gente, pero así y

todo siempre resulta agradable, después de Shush, ver a alguien y

conversar de algo más que la caza o las "novedades" del pueblo. El

viaje de regreso será bastante largo (unos 5 días): los barcos

del lenisei avanzan con endiablada lentitud contra la corriente. La

temperatura muy baja me obligará a no salir del camarote (como

supondrán llevo puesta la ropa de invierno, y aquí

compré también una pelliza para Nadia, de modo que no

pasaré frío). Me he provisto de velas y libros para no morirme

de tedio en el viaje. Conmigo irá seguramente Lepeshínskaia,

esposa de un desterrado, que va a trabajar a Kuraguínskoie (a unas 40

verstas de Minusinsk, donde vive el camarada Kurnatovski); a su marido lo han

trasladado también allí. Ayer me llegó la agradable

noticia de que a luli le han fijado nuevo destino, pero aún no

sé dónde.





La última carta que recibí de casa es la de Aniuta, fechada

el 24.VIII. Agradécele a ella la carta y los libros (Neue Zeit,

el suplemento del "Archiv", la biografía de Kojánskaia [2] y

otros). Le contestaré desde Shush, es decir, dentro de una semana y

media; esto supone un retraso considerable, pero no hay otra salida.





Tuyo, V. U.





Te beso fuertemente y saludos para todos los nuestros.





He visto a A. M., quien me dijo que Elvira Ernéstovna está

mucho mejor, y que los doctores no creen que ella esté en peligro;

prometen que dentro de ocho días saldrá completamente repuesta,

y en condiciones de viajar a Minusinsk. Noticia realmente alentadora.





* * *




[1] Lenin envió la traducción el 16 de agosto (véase

el presente tomo, carta 53). (Ed.)





[2] Este era un libro de la escritora N. S. Sojánskaia

(seudónimo: Kojánskaia) que era utilizado por la hermana de

Lenin, A. I. Uliánova- Elizárova, para enviarle mensajes

escritos entre líneas con tinta simpática. (Ed.)