2/IX 98 [S. Shúshenskoe].

Ayer recibí su carta del 11/VIII con la lista de libros y un paquete — el *Archiv*. El artículo del «distinguido economista político» es sumamente interesante y está magníficamente redactado. El autor disponía, evidentemente, de un material riquísimo que felizmente cayó en sus manos. En general, en el terreno del periodismo resulta ser quizás incluso mejor escritor que en la esfera puramente económica. El *Archiv*, en general, es una revista interesante, y sin falta me suscribiré a ella el año que viene 1).

Quisiera también suscribirme a alguna publicación periódica inglesa, revista o periódico (semanal); ¿no podría aconsejarme qué elegir? Desconozco por completo qué es lo más interesante que hay en el periodismo inglés y que sea accesible en Rusia.

En cuanto al artículo de Struve, en cuya valoración no coincidimos, hay que decir, por supuesto, que por él solo no se puede juzgar con exactitud las opiniones del autor 2). A mí, por ejemplo, me pareció, y me sigue pareciendo ahora, que él se planteaba precisamente «tareas clasificatorias generales» (ya el propio título lo indica), mientras que usted opina que «en absoluto se las planteaba»...

En que «hay que rescatar nuestra artesanía de la llamada producción popular», estoy, por supuesto, plena e incondicionalmente de acuerdo, y me parece que esta tarea sigue aún sin resolver ante nuestros «discípulos» 3). En el artículo de Struve vi precisamente un p l a n para resolver esta tarea.

¿Ha reparado usted en el artículo de N. G. en *Rússkoie Bogatstvo* (en los dos últimos números) contra el «materialismo y la lógica dialéctica» 4? Son interesantísimos... en sentido negativo. Debo confesar que soy incompetente en las cuestiones planteadas por el autor, y me sorprende sobremanera por qué el autor de *Beiträge zur G[eschichte] des Mat[erialismus]* 5) no se ha pronunciado ni se pronuncia decididamente en la literatura rusa contra el neokantismo, dejando a Struve y a Bulgákov el terreno para discurrir sobre cuestiones particulares de esta filosofía, como si esta ya hubiera pasado a formar parte de las concepciones de los discípulos rusos 6). De seguro, para artículos filosóficos se habría encontrado sitio en más de una de nuestras revistas, y un libro también podría haber pasado libremente.

Su polémica con B[ernstein] y Conr[ad] Schm[idt] me interesa en sumo grado, y lamento muchísimo no poder conseguir de ningún modo *Neue Zeit* 7). Le estaría muy agradecido si pudiera ayudarme en esto. Por supuesto, sería del todo suficiente recibir ese periodicucho aunque fuera por poco tiempo.

¿No tiene usted aquel número de *Nóvoye Vremia* [*Neue Zeit*] donde apareció (hace varios años) un artículo del mismo autor sobre Hegel (30 aniversario de su muerte, algo por el estilo 8)? Ni yo ni ninguno de los camaradas de aquí recibimos *Nóvoye Vremia*, ¡aunque desde Petersburgo prometieron enviarla! ¡Al diablo con todos esos que prometen y ofrecen en vano!

Es interesante también en *Rússkoie Bogatstvo* (del mes de julio) el articulito de Ratner sobre *El Capital* 9). Lo que más me indigna son esos amantes del justo medio, que no se deciden a pronunciarse directamente contra las doctrinas que les son antipáticas, serpentéan, introducen «correcciones», eluden los puntos fundamentales (como la teoría de la lucha de clases) y dan vueltas y más vueltas alrededor de detalles.

Los artículos de otro autor en *Nóvoye Vremia* [*Neue Zeit*] sobre las corrientes sociales en Rusia también son, al parecer, extraordinariamente interesantes: usted me ha provocado del todo al mencionarlos 10). «Y el ojo ve, pero...»

Si le he entendido bien, ese autor expone ideas ya manifestadas por él en otro lugar (sobre el peligro de *einer politischen Isolierung des russischen Proletariats* 11). Me parece que el «alejamiento de la sociedad» no significa en absoluto forzosamente este «aislamiento» *), pues hay sociedad y sociedad: combatiendo al populismo y a todos sus vástagos, los discípulos se aproximan con ello a aquellos de los *gauches* 12) que se inclinan a romper d e c i d i d a m e n t e con el populismo y a mantener c o n s e c u e n t e m e n t e sus opiniones. De tales personas difícilmente se apartarían los discípulos de manera absoluta. Más bien al contrario.

Una actitud «conciliadora» (o, mejor, aliancista) 13) hacia tales personas es plenamente compatible, a mi juicio, con la guerra contra el populismo y todas sus manifestaciones.

Escriba. Le estrecho la mano. V. Uliánov.

\*) Y en que este «aislamiento» no se puede permitir en modo alguno, en esto, a mi juicio, el autor tiene plena y mil veces razón, especialmente contra los partidarios e s t r e c h o s  del «economismo».

Vaya, vaya, usted ya está guerreando, de modo que hasta da miedo de lejos: ¡con palos y demás! Por suerte, Siberia Oriental parece estar un poco retrasada respecto a la provincia de Viatka en belicosidad 14).

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1) *Archiv für sociale Gesetzgebung und Statistik, herausgegeben von Dr. Heinrich Braun. Berlín.* — «Archivo de legislación y estadística sociales», editado por Heinrich Braun. Las líneas de la carta de Lenin dedicadas a este «Archivo» permiten afirmar que se refiere al tomo XII de esta colección, aparecido en 1898. En este tomo se publicó un extenso artículo de un autor anónimo titulado: «La nueva legislación fabril de Rusia» (págs. 475-512), dedicado a la historia y crítica de la ley del 2 de junio de 1897 y provisto de abundantes extractos de los protocolos de las instituciones gubernamentales y comisiones que se ocuparon de la elaboración de esta ley. La redacción de la revista alemana, en una nota especial al artículo, declaró que lo publicaba sin la firma del autor en vista de los posibles disgustos que este pudiera sufrir por parte del gobierno ruso, señalando al mismo tiempo que su autor era un «distinguido economista político, conocido tanto en su patria como en el extranjero». El comienzo de esta caracterización («distinguido economista político») es citado en la carta de Lenin. D. B. Riazánov, que estudió especialmente a petición nuestra el artículo mencionado y las condiciones de su aparición, llegó a la conclusión de que su autor era, con toda probabilidad, P. B. Struve. Los documentos oficiales utilizados por el autor del artículo («Informe sobre la tramitación de asuntos del Consejo de Estado y el informe estenográfico de la comisión del 23 de enero de 1897») fueron publicados en el mismo año 1898 en Ginebra en el folleto: «Documentos secretos relativos a la ley del 8 de junio de 1897». A juzgar por la carta de Lenin, el ejemplar del «Archivo» con dicho artículo se lo envió A. N. Potrésov, tal vez teniendo en cuenta que el propio Lenin había escrito un trabajo especial sobre la ley del 2 de junio de 1897. Desconocemos si Lenin cumplió su deseo de suscribirse al «Archivo» el año siguiente.

2) Se trata del artículo de P. Struve «El lugar histórico y sistemático de la industria artesanal rusa», publicado en la revista *Mir Bozhi* de 1898, n.º 4. (Reeditado en la colección de artículos de Struve: «Sobre diversos temas», San Petersburgo, 1902). Originalmente, el artículo, en calidad de ponencia, fue leído en una sesión de la Sociedad Histórica de la Universidad de San Petersburgo en la primavera de 1898.

3) «Discípulos» — es decir, discípulos de Marx. Este término, empleado inicialmente por los populistas en tono irónico, se utilizó ampliamente en los años 90 en la polémica entre marxistas y populistas como designación legal, permitida por la censura, de los marxistas, socialdemócratas.

4) Se refiere al artículo de N. G. «Materialismo y lógica dialéctica», publicado en la revista populista *Rússkoie Bogatstvo* de 1898, números 6 y 7. El autor del artículo era el emigrado J. Zhitlovski, uno de los futuros fundadores del partido socialista revolucionario. El artículo está escrito por un adversario de la dialéctica, pero confuso y sin la menor idea de la dialéctica real. El autor, que hace reverencias ante Marx y se esfuerza por abatir a Engels, toma como un postulado evidente por sí mismo que «todas las pruebas fácticas con las que el dialéctico cree apuntalar sus postulados fundamentales se deshacen en polvo apenas se las somete a un análisis lógico más profundo». Por ello, ni siquiera se toma la molestia de demostrar la inconsistencia de la dialéctica, creyendo que esto ya lo ha hecho por él un general alemán retirado, más conocido por sus hazañas filosóficas: E. Hartmann (Hartmann escribió todo un libro para refutar la dialéctica: *Ueber die dialektische Methode* — «Sobre el método dialéctico»), y solo se esfuerza por llegar a «desvelar... los presupuestos e influencias filosóficas que, en su conjunto, condujeron al método dialéctico». Como resultado de tal «desvelamiento», el autor descubre «los lados atrasados de la doctrina de Kant, de los que se aprovecharon los dialécticos». Y después de tan asombroso «desvelamiento», declara que la dialéctica es incompatible con el materialismo. En el mismo año 1898, en el número de agosto, *Náuchnoie Obozrénie* respondió al artículo de N. G. con una breve nota en la «Reseña Literaria» (págs. 1449-1452). Cabe pensar que fue escrita por el redactor de esta revista, M. Filíppov.

5) El autor de *Beiträge zur Geschichte des Materialismus* («Ensayos sobre la historia del materialismo») es G. V. Plejánov. La expresión descriptiva se empleó por razones de censura.

6) Lenin se refiere a la polémica entre Bulgákov y Struve, entablada en torno al libro del profesor kantiano alemán Stammler, aparecido en 1896: «Wirtschaft und Recht nach der materialistischen Geschichtauffassung» (existe también en ruso: R. Stammler. «Economía y derecho desde el punto de vista de la concepción materialista de la historia»). La disputa entre Bulgákov y Struve se desarrolló en el plano del reconocimiento de la necesidad de que el marxista aceptara las premisas fundamentales de la filosofía kantiana y giró en torno a cuestiones particulares de esta filosofía. Tanto uno como otro veían en el «criticismo» de Kant una auténtica revelación filosófica, y trataban con desdén el materialismo de Marx-Engels como una metafísica atrasada. La actitud negativa de Vladímir Ilich ante el silencio de G. V. Plejánov respecto a los artículos de Struve y Bulgákov se reflejó con mayor claridad aún que en la presente carta en su misiva a Potrésov del 28 de junio de 1899. (Véase la nota 18 a dicha carta). Los artículos de Struve y Bulgákov, véase *Voprosy Filosofii i Psijologuii* de 1896, libro V (35) — Bulgákov: «Sobre la regularidad de los fenómenos sociales»; 1897, I (37) — Struve: «Libertad y necesidad»; *Nóvoye Slovo*, 1897, mayo, libro 8: Bulgákov: «La ley de la causalidad y la libertad de las acciones humanas»; Struve: «Más sobre la libertad y la necesidad». Bulgákov reeditó ambos artículos suyos en la colección: «Del marxismo al idealismo», San Petersburgo, 1903. Struve, solo el primero en la colección de sus artículos: «Sobre diversos temas», San Petersburgo, 1902.

7) Se refiere al artículo de G. Plejánov: «Bernstein y el materialismo» (*Neue Zeit*, n.º 44, julio de 1898). Al no recibir en Siberia *Neue Zeit*, Vladímir Ilich se enteró de estos artículos por la correspondencia, tal vez por cartas anteriores de A. N. Potrésov. La revista *Neue Zeit* (en ruso «Nóvoye Vremia»), órgano teórico de la socialdemocracia alemana, en la que colaboraban por entonces los más destacados teóricos del marxismo.

8) Artículo de G. Plejánov: «En el sexagésimo aniversario de la muerte de Hegel», *Neue Zeit* de 1891, t. IX. En el texto de Lenin figura «30 aniversario», evidentemente un lapsus.

9) Artículo de M. Ratner: «A propósito de la nueva edición del primer tomo de *El Capital*» en el n.º 7 de *Rússkoie Bogatstvo* de 1898.

10) Vladímir Ilich se refiere a los artículos de P. Axelrod, aparecidos en los números 30 y 31 de *Neue Zeit* de abril de 1898 bajo el título: «Die historische Berechtigung der russischen Sozialdemokratie» y posteriormente impresos en ruso con el título: «La posición histórica y la relación mutua de la democracia liberal y socialista en Rusia» (Ginebra, 1898). En ese momento, Lenin no tenía los artículos mismos de P. Axelrod y juzgaba sobre ellos por el resumen de A. Potrésov en una de las cartas perdidas de este último. Al recibir estos artículos (probablemente se los envió de nuevo A. Potrésov: en carta del 27 de abril de 1899, Lenin comunica a este la devolución de «Die historische Berechtigung», es decir, precisamente estos artículos de P. Axelrod), Lenin se pronunció detalladamente sobre ellos en la siguiente carta a A. Potrésov del 26 de enero de 1899.

11) «Sobre el peligro de *einer politischen Isolierung des russischen Proletariats*» — «sobre el peligro del aislamiento político del proletariado ruso». Esta idea fue expresada por P. B. Axelrod en su folleto: «Sobre la cuestión de las tareas y la táctica actuales de los socialdemócratas rusos», ed. de la «Unión de Socialdemócratas Rusos», Ginebra, 1898. Véase, por ejemplo, el siguiente pasaje: «... la situación real de las cosas en modo alguno condena a nuestro proletariado industrial al aislamiento sociopolítico. Y menos mal que no lo condena. Habiendo comenzado hace poco a desprenderse del campesinado esclavizado por el Estado y de poca cultura, incluso ahora, en su masa, está todavía demasiado sumergido en la barbarie e ignorancia de todo el pueblo como para ser capaz —bajo las tenazas del absolutismo— de elevarse por sí mismo, sin apoyo alguno externo, a la altura de una fuerza revolucionaria consciente. Aún menos posibilidades tendría nuestro «partido obrero revolucionario» de crecer y manifestarse enérgicamente en la vida si se viera obligado, ya en el bajo nivel actual del desarrollo intelectual y cultural de las masas populares en Rusia, sobre la base del Estado autocrático-policial, a librar la lucha contra t o d a s  las clases burguesas y pequeñoburguesas como contra «una sola masa reaccionaria compacta». Y, sin embargo, la juventud marxista de los años 80 parecía no ser consciente en absoluto de la importancia de estos momentos y veía la única garantía de los éxitos de nuestro movimiento socialdemócrata en el crecimiento numérico del proletariado fabril. Este punto de vista podía compaginarse de algún modo con la actividad puramente propagandística en pequeños círculos de unidades selectas de la clase obrera. Pero se vuelve incompatible con la actividad organizativa y de agitación entre las masas». Págs. 15-16.

12) *Gauches* — izquierdas.

13) «Aliancista» de *alliance* — alianza.

14) Alusión a los acalorados debates entre marxistas y populistas que bullían por entonces en las colonias de deportados. Probablemente, A. Potrésov describía en su carta uno de estos choques entre los deportados de la provincia de Viatka.