15/VI.97.





En el penúltimo correo recibí, Mark, su carta

del 23.V. Por fin también usted se ha entregado a la tarea de "gastar

papel": eso está muy bien. Espero que el "aburrimiento atroz" de que

se queja lo obligará a escribir con más frecuencia, cosa que me

alegrará mucho. Además, nuestra situación es, en cierta

medida, análoga: ambos vivimos en una aldea completamente solos; es

cierto que yo un poco más alejado; por eso debemos hacer un esfuerzo

para escribirnos con más frecuencia.





Es una novedad para mí que Kokúshkino se haya puesto en

venta, y que Mitia se haya ido a Kazan para ocuparse de eso [*]. ¿Le han dado poder para negociar la propiedad?

Escríbanme cómo se resuelve el asunto. Por un lado,

sería bueno finalizar de una vez por todas, pero por el otro lado, el

"final" es el más desagradable, complicado, y seguramente,

desventajoso.





No sólo no he recibido el cajón con los libros; no

sabía siquiera que me lo habían enviado. ¿Cuándo

y a nombre de quién lo enviaron? ¿A. quién enviaron el

recibo para retirarlo? Escríbame sobre todo esto. Sé, por las

cartas de mamá, que pensaban enviarlo por una empresa de trasporte.

Quiere decir que tardará bastante tiempo, seguramente dos o tres

meses. Si compraron algunos libros nuevos para mí y los envían

con los demás, por favor infórmeme (si recuerda) cuáles

son, pues no me arriesgo a encargar otros por el momento, pensando que

están ya en camino.





Comencé a recibir Rússkie Viédomosti y lo leo

ávidamente, lo que se explica sólo como reacción ante la

prolongada falta de periódicos. ¿Han encargado algún

otro? (Rússkoie Bogatstvo, Viéstnik Finánsov-a

nombre de Ríbkina-, publicaciones alemanas). Recibo los

periódicos de los miércoles y sábados, con trece

días de retraso. Eso quiere decir que el correo sale de Moscú

esos días: téngalo en cuenta, en caso de que sea necesario

hacer cálculos sobre el envío de cosas.





Anteayer recibí el informe de la Sociedad del esparcimiento

popular[**]. Gracias.





Todavía no he recibido una sola carta de los nuestros desde el

extranjero. Con seguridad se debe a que por su viaje tuvieron que esperar

más mis cartas y me escriben con menos frecuencia. No sé

cómo escribirles ahora. No creo que sea conveniente escribir a Berna y

no tengo otra dirección. La última vez que escribí a

mamá fue la semana pasada, cuando envié a usted una tarjeta

postal. Como hoy no le escribiré a ella una carta especial y para que

no se inquiete y tenga algunas noticias de mí, le ruego que le

envíe la presente.





No estaría mal que a su regreso, Mitia se dedicara también a

gastar papel. No he contestado todavía su carta "teórica";

ocurrió que en Moscú yo estaba tan distraído, que no

recuerdo lo que me dijo sobre el problema que le interesa. No pude sacar una

impresión concreta de su carta, en primer lugar porque era demasiado

breve, y en segundo lugar porque no tenía aquí la

traducción al ruso del,libro que cita ni pude conseguir la

información necesaria.





Un apretón de manos. Suyo, V. U.





 





P. S. Me tienta cada vez más la idea de organizar

envíos de libros de alguna de las bibliotecas de la capital; a veces

comienzo a creer que de otra manera no podré continuar aquí con

el trabajo literario, pues requiere en gran medida un estímulo externo

y no tengo absolutamente nada semejante aquí. 





 





 



_______________________________





[*] D. I.

Uliánov viajó a Kazan con motivo de la venta de la propiedad de

Kokúshkino, después de la muerte de L. A. Ponomariova. El

desagradable "final" al que se refiere más adelante Lenin sería

que M. A. Uliánova, recibiera las dos partes, la de Ponomariova y la

suya y todas las deudas. (Ed.)





[**] Se trata del

"Informe del Comité de la Sociedad del Neva de organización del

esparcimiento popular". La Sociedad fue fundada en Petersburgo en 1885, en un

comienzo como círculo privado y luego, en 1891, se constituyó

como sociedad autónoma, que adoptó estatutos y nombre.

Poseía teatros, salas de concierto y campos de deportes, pasando

Niévskaia Zastava, en un barrio de concentración de

fábricas y talleres; tenía como objetivo organizar excursiones,

conferencias, conciertos, espectáculos populares, veladas danzantes,

etc., así como formar coros obreros, salas de lectura y jardines de

infantes. Una de las salas de lectura de la Sociedad era utilizada por los

miembros de los círculos marxistas para realizar reuniones y charlas

con obreros. Hasta su arresto en 1896, N. K. Krúpskaia, lo mismo que

otras maestras marxistas, utilizó ampliamente la sala de lectura.

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