25/V.1897. 

Recibí anteayer tu

carta del cinco de mayo, querida mamita, y te contesto por el primer correo.

Ahora también yo me pregunto cómo pudo suceder que durante

tanto tiempo no escribiera a fines de abril: debo haber dejado pasar unos

cuantos días por el ajetreo de entonces, pero después

escribí muy a menudo, todas las semanas, tanto antes de salir de

Krasnoiarsk como durante el viaje. Desde aquí les he escrito

también con frecuencia; todas las semanas. Realmente no hay nada para

escribir con más frecuencia; a propósito, contesto en seguida

todas las cartas; tanto, que creo que en ocasiones he escrito dos veces por

semana.





No tengo ahora noticias sobre la salud de E. E. Debe estar mejor, porque

ninguno de los de Tesínskoie escribe sobre ello. El viaje la

agotó muchísimo, en particular el trayecto en coche, y estaba

ansiosa por llegar a la aldea y descansar. No recuerdo realmente de

qué carta tuya dirigida a ella me hablas; es posible que se la haya

entregado y lo haya olvidado.





Simplemente estallé en carcajadas cuando leí en tu carta que

Mitia, "el excéntrico", ¡no viene! ¡Yo escribí eso

en broma! [1] No tiene sentido recorrer una

distancia de 4.500 verstas, y perder un mes en el viaje (entre ida y vuelta)

sólo para conocer este maravilloso Shu-shu-shu. Lamento que por mi

culpa, no hayan resuelto todavía qué harán este verano,

y pierdan la mejor época y las mejores dachas, etc. Lástima que

hayan enviado tan tarde los libros (si es que los han enviado, pues dices que

los enviarán "en estos días"). Pensé que ya estaban en

camino. Ahora tendré que averiguar cuándo llegarán a

Krasnoiarsk. ¡ Seguramente no será antes de que termine el

verano!





Mi vida aquí trascurre no del todo mal: salgo mucho a cazar, me he

hecho amigo de los amantes de la caza locales y voy a cazar con ellos[2]. He comenzado a tomar baños; hasta ahora

he tenido que caminar bastante, cerca de 2 verstas y %, pero pronto

podré ir a un lugar que queda a 1 versta y %. Esas distancias no

significan nada para mí, porque, aparte de la caza y los baños,

paseo buena parte del tiempo. Suspiro por los periódicos:

confío en que pronto comenzaré a recibirlos, ahora que ustedes

los han enviado.





Recibí una carta de Bazil desde Tesínskoie. Dice que

Tesínskoie es una porquería horrorosa, un desierto, sin un

bosque ni un río cercanos (hay uno a 2 verstas, pero para él es

mucho); no hay dónde cazar ni pescar. Esto significa que si alguien

tiene que trasladarse a otro lugar, serán ellos aquí, porque yo

no tengo el menor interés en ir allá. A. M. de Krasnoiarsk,

estuvo un día con ellos (el 14 de mayo); ella llegó con un

grupo de los emigrados del partido y luego regresó a Krasnoiarsk;

ahora se propone ir pronto a Tesínskoie para vivir allí.

Saludos a todos los nuestros.





Tuyo, V. U.





 





 





 





Para Aniuta





25/V.97.





Lamento mucho saber que el viaje de ustedes al extranjero

está en suspenso por mi culpa. Estoy tan bien instalado aquí

(sin duda alguna mejor que cualquiera de los otros camaradas), que

mamá no tiene por qué inquietarse; en cuanto a las vacaciones

de verano, creo que será mucho mejor para ella descansar en el

extranjero que en este lugar, dado que tendría que viajar miles de

verstas utilizando toda clase de trasportes. Por otra parte, todo esto ahora

ya está de más; "ahora", es decir cuando leas esta carta.





No comprendí, en el primer momento, por qué escribiste en tu

carta: "Repito que no le demostraré, etc."; [3] pero luego recordé que hablé de eso

contigo en Moscú, creo que antes, en San Petersburgo. Lo olvidé

por completo, tal era la confusión, ya que de otro modo no

habría hablado de ello por segunda vez. Me figuro que el redactor

está probablemente hasta la cabeza de trabajo, y por esa causa

sólo da información puramente práctica [4]. En vista de esto, es posible que mi pedido de que me

envíe los honorarios en libros fuese inoportuno: ¿cómo

va a encontrar tiempo para molestarse por un asunto relativamente complicado?

Si no le escribiste aún sobre esto, por favor no escribas. Los

honorarios que recibí por el primer artículo, agregados a mi

asignación[5] , me alcanzarán

para un año, aproximadamente; el resto, por los dos artículos

siguientes[6], pienso utilizarlo para

comprar revistas y libros (no sé cuánto me has enviado ya:

serían suficientes 30 ó 40 rublos, el resto puede quedar para

revistas).





Ya escribí sobre las revistas[7]

(en todo caso lo repito, aunque pienso que, por lo menos una parte, me la han

enviado ya) a las que deben suscribirme: 1) Rússkoie Bogatstov;

2) Rússkie Viédomosti [8] ; Viéstnik Finánsov (desde principios de

año); Sozíale Praxis; 5) Archiv für Soziale

Gesetzgebung und Statistik ( herausgegében von Bratm) [9]. En cuanto a los libros, creo haber escrito algo,

en particular sobre la Lista de fábricas, 3a. edición,

San Petersburgo, 1894 (creo que cuesta 5 rublos), y el libro de Chuprov y

Pósnikov sobre los precios de los cereales[10]. Si no los han enviado con los otros libros (lo que

sería una lástima, pues en ese caso no los recibiré

hasta dentro de tres meses), envíenmelos por correo, por favor, como

impresos. Estos son, precisamente (además los Anales, si

lograron encontrarlos), los libros que más necesito para mi trabajo.

Envíenme por favor directamente cualquier libro nuevo particularmente

interesante, así lo recibiré más pronto y no me

atrasaré mucho. A propósito, si se ha publicado el informe de

las discusiones de la Sociedad Económica Libre sobre los precios de

los cereales (con motivo del libro de Chuprov y Pósnikov),

envíenmelo. [11]





Aún pienso en la posibilidad de utilizar una biblioteca de

Moscú. ¿Han logrado hacer algo al respecto, es decir, han

logrado asociarse a alguna biblioteca pública? Si es posible retirar

los libros por dos meses (como pueden hacerlo en San Petersburgo, de la

biblioteca de la Sociedad Económica Libre), no resultaría muy

caro el envío por correo como impreso (16 kopeks por funt

[pueden mandar 4 funts = 64 kopeks] y 7 kopeks por el certificado);

así probablemente sería más provechoso para mí

gastar en el franqueo y disponer de muchos libros, en vez de comprar

pocos libros y gastar mucho más. Me figuro que sería mucho

más conveniente para mí; el único problema es averiguar

si es posible retener tanto tiempo los libros (dejando un depósito, se

entiende) de una buena biblioteca, como por ejemplo, la de la

universidad[12], o la biblioteca de la

Asociación Jurídica de Moscú (es preciso informarse,

pedir catálogos, y averiguar las condiciones de admisión de

nuevos miembros, etc.) o cualquier otra. No hay duda de que en Moscú

hay varias buenas bibliotecas. Puedes averiguar también sobre las

bibliotecas privadas. Si alguno de ustedes está aún en

Moscú, seguramente puede averiguar todo esto.





Si vas al extranjero, comunícamelo, y te enviaré detalles

sobre los libros. Envíame más catálogos de toda clase de

libros de segunda mano, etc. (de bibliotecas, librerías). ●





Tuyo, V. U.





 





Ya he perdido casi toda esperanza de recibir noticias de San Petersburgo;

no hay de quién esperar una carta, ya he abandonado las esperanzas en

Director.





Cuando escribas a la familia Búlochkin, salúdala de mi

parte. Que me envíen sus fotografías a cambio de la mía.

¿Cómo andan sus cosas?





 





 





__________________________________________





[1] Véase el

presente tomo, carta 22. (Ed.)





[2] Durante su

permanencia en la aldea de Shúshenskoie, Lenin salía de caza

con otros deportados, I. L. Prominski y O. A. Engberg, y con campesinos de la

localidad, I. S. Ermoláiev y P. T. Strógonov. (Ed.)





[3] Es evidente que A.

I. Uliánova-Elizárova se refiere a la carta de Lenin del 17 de

abril de 1897. (Véase el presente tomo, carta 22.) (Ed.)





[4] Que me mande la

revista directamente a mi dirección. El dinero pueden

enviártelo a ti.





[5] Lenin, como

desterrado, recibía un subsidio de ocho rublos mensuales con los

cuales, fundamentalmente, subsistía en el destierro. (Ed.)





[6] Se refiere a las

partes de su artículo Para una caracterización del

romanticismo económico (véase V. I. Lenin, ob. cit.,

t. II) que se publicó en cuatro números (7 a 10) de

Novóie Slovo. (Ed.)





[7] Véase el

presente tomo, carta 22. (Ed.)





[8] Quizás

ustedes considerarán si no sería más económico

enviarme el ejemplar que reciben en-casa después de leerlo. Si lo

arreglan como para que coincida con mis días de correo (pronto

aprenderemos a hacerlo) tendrían que enviarlo sólo dos veces

por semana. Quiere decir, menos trabajo para enviarlos y menos gastos de

envío que si los remiten diariamente, los que no serían menores

que el costo del periódico mismo.





[9] Herausgegeben

von Broun: publicado por von Braun. (Ed.)





[10] Véase el

presente tomo, carta 22. (Ed.)





[11] Los días

1 y 2 de marzo de 1897, en las sesiones de la sección III de la

Sociedad Económica Libre, se discutió el libro Influencia de

las cosechas y de los precios de los cereales en algunos aspectos de la

economía nacional rusa, cuya publicación estuvo a cargo de

los profesores A. I. Chuprov, y A. S. Pósnikov. El profesor A. Chuprov

leyó el informe a la Sociedad. V. I. Lenin precisaba el libro y la

versión taquigráfica de las sesiones de la Sociedad

Económica Libre para trabajar en su obra El desarrollo del

capitalismo en Rusia (véase V. I. Lenin, ob. cit., t. III).

(Ed.)





[12] Pienso que

Mitia puede arreglarlo fácilmente por intermedio de un estudiante de

derecho, o presentándose directamente al profesor de economía

política para decirle que desea trabajar en ese campo y sacar libros

de la biblioteca principal. Sólo que ahora tendremos que postergarlo

hasta el otoño.