2/1.1896.

Tengo un plan que me preocupa cada vez más desde que
fui arrestado y cuanto más lo pienso más me interesa. Hace
tiempo que estudio un problema económico (la venta en el país
de los productos de la industria manufacturera); he seleccionado alguna
bibliografía sobre el tema y elaborado un plan de operaciones;
escribí inclusive algunas cosas con la esperanza de publicar un libro
si la extensión excede la de un artículo para una revista. No
quisiera abandonar esta tarea, pero ahora al parecer se me plantea la
alternativa de escribirlo aquí o renunciar a él del todo.

Comprendo perfectamente que mi plan de escribirlo aquí
tropezará con muchos y serios obstáculos. Quizás, a
pesar de todo, vale la pena, intentarlo.

Creo que los obstáculos que podrían llamarse "insuperables"
serán eliminados. A los presos se les autoriza a realizar trabajos
literarios: se lo pregunté especialmente al fiscal, aunque lo
sabía de antemano (se autoriza a escribir incluso a los condenados).
Me confirmó también que no se limita el número de libros
que puedo recibir. Además, los libros pueden devolverse, lo que
permite utilizar las bibliotecas. Por lo tanto, desde ese punto de vista, las
cosas van muy bien.

Hay otros obstáculos, más serios: conseguir los libros.
Necesito muchas libros-más abajo enumero los que recuerdo ahora-y
obtenerlos exigirá considerables gestiones. No sé incluso si
será posible obtenerlos todos. Seguramente será muy bueno
contar con la biblioteca de la Sociedad Económica Libre[**], que permite retirar libros por dos meses,
mediante un depósito previo[***] ; pero esa biblioteca no es muy completa. Si fuera posible
utilizar (por medio de algún escritor o profesor[****] ) la biblioteca de la Universidad o la
biblioteca del Comité de Estudios del Ministerio de Finanzas,
estaría resuelto el problema de obtener libros. Algunos libros
habrá que comprarlos, desde luego, pero pienso que puedo disponer para
ello de algo de dinero.

El último problema, el más difícil, es el de
entregarme los libros. No se trata simplemente de traer un par de ellos:
durante un período prolongado, y en forma regular, habrá que
recogerlos de las bibliotecas, traerlos aquí[*****] y llevarlos de vuelta. Eso es algo que no
sé todavía cómo puede organizarse. Si no se puede hacer
de esta manera, encuentra algún conserje, un portero, un recadero o
simplemente un muchacho a quien podría yo pagarle por los libros. El
canje de libros, por las condiciones en que trabajo y también por los
plazos de préstamo de la biblioteca, requiere, claro está, que
se haga con orden y puntualidad, por lo que es preciso organizar todo.

"Del dicho al hecho...". Tengo la viva sensación de que esta
empresa no será tan fácil de realizar, y que mi "plan" puede
resultar una quimera. Es posible que consideren útil dar a leer esta
carta a alguien y pedir consejo; espero respuesta.

La lista de libros está dividida en dos partes, tal como lo
estará mi trabajo: A.-o Parte teórica general. Requiere menos
libros, por lo que, de cualquier modo, confío escribirla, aunque exige
mayor trabajo previo. B.-Aplicación de los principios teóricos
a la situación concreta rusa. Esta parte exige muchos libros. Lo
más difícil de obtener es: 1) publicaciones de los zemstvos.
Dicho sea de paso, tengo parte de ellas, parte podrá conseguirse (las
monografías breves), y parte obtenerse por intermedio de los
estadígrafos amigos; 2) publicaciones oficiales: trabajos de
comisiones, informes y actas de congresos, etc. Todas estas son muy
importantes y conseguirlas resultará más difícil.
Algunas están en la biblioteca de la Sociedad Económica Libre,
creo que incluso la mayor parte.

La lista que adjunto es extensa, porque está elaborada para un
trabajo en amplia escala[******]. Si resulta que no es posible obtener determinados
libros, o determinadas clases de libros, tendré que reducir un poco el
tema para adaptarme a la situación, cosa factible, en especial en lo
que se refiere a la segunda parte.

He omitido en la lista libros que están aquí en la
biblioteca; los que tengo yo están señalados con una cruz.

Como los cito de memoria, es posible que confunda algunos
títulos[*******],
y en ese caso les he puesto: (?). ●

 

 

___________________________________

[*] Esta carta la
envió Lenin desde la cárcel a A. K. Chebotariova, esposa de I.
Chebotariov, amigo de la familia Uliánov; en casa de ellos
Vladímir Ilich era pensionista, por lo cual estaba oficialmente
reconocida como persona a quien podía escribir desde la cárcel.
Pero la carta estaba dirigida en realidad a los camaradas que habían
quedado en libertad, entre ellos a N. K. Krúpskaia. La finalidad de la
carta era, entre otras cosas, saber quiénes habían sido
arrestados junto con Lenin. A fin de evitar la mención de apellidos,
Lenin vinculó los sobrenombres de los camaradas con el contenido de
los luiros científicos que pedía que se le enviaran. Esta es la
primera de las cartas que escribió Lenin en la cárcel, que se
conserva. En ella Vladímir Ilich expone el plan de trabajo para el
libro El desarrollo del capitalismo en Rusia, que comenzó a
escribir en la cárcel y terminó en el exilio (véase V.
I. Lenin, ob. cit. t. III). 61.

[**] Ya
retiré libros de allí, y dejé un depósito de 16
rublos.

[***] Sobre la
Sociedad Económica Libre, véase V. I. Lenin, ob. cit.,
t. III, nota 13. (Ed.)

[****] Lenin
se refiere a P. Struvo, A. Polrésov y a la gente con quien estaban
vinculados. (Ed.)

[*****]
pienso que sería suficiente una vez cada dos semanas o quizás
incluso una vez por mes si se entregaran más libros a la vez.

[******]
Claro está, que si es posible trabajar en esta escala, la lista se
irá ampliando considerablemente durante el trabajo.

[*******] No se ha conservado la lista de libros agregada a la
carta. (Ed.)