París, 8 juin de 1895.

Recibí tu carta en el momento mismo de salir para
París. Es lamentable que las cosas resultaran tan mal con la
enfermedad de Mitia; no comprendo cómo pueden rehusar diferir un
examen cuando se presenta un certificado médico que atestigua que bu
estado enfermo. ¿Por qué no quiere llevar adelante las cosas?
¿Por qué perder un año? Maniasha seguramente
terminará pronto sus exámenes o habrá terminado ya.
Debería descansar bien este verano.

Recién comienzo, poco a poco, a conocer París: es una ciudad
inmensa, y se ha extendido tanto, que los suburbios (donde estoy más a
menudo) no dan una idea de lo que es el centro. Produce una muy agradable
impresión: calles anchas y luminosas, numerosos bulevares, mucho
verde, la gente es muy desenvuelta en su modo de ser, lo que, tras haberse
acostumbrado a la solemnidad y rigidez de Petersburgo, sorprende un poco al
principio.

Para ver bien la ciudad se necesitan algunas semanas.

Los alquileres son muy baratos: por ejemplo, 30 a 35 francos mensuales por
dos habitaciones, con cocina, y de 6 a 10 francos semanales por una
habitación amueblada; por lo tanto, espero poder instalarme sin gastar
mucho. ●

Saludos a todos los nuestros.

Tuyo, V. Uliánov

¿Están contentos con la dacha? [*]

 

 

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[*] No se ha conservado
el final de la carta. (Ed,)